23.10.09
Aumentar la conversión un 0,01 % sí importa

Priorizar la cantidad en vez de la calidad es una práctica común entre muchos. Pretender conseguir un buen volumen de visitas en tu web es muy lícito, pero siempre que el mensaje y la creatividad que lo acompañan estén adecuadamente trabajados.

 

Hay que estar atentos a no caer en el error de anteponer el deseo de volumen de usuarios por encima del de su calidad. En ocasiones, la avaricia rompe el saco y el que en un principio más tenía es después el que menos rendimiento obtuvo.

 

Muchas compañías, con el fin de conseguir más beneficios, basan todos sus esfuerzos en conseguir más y más visitas a su web sin ocuparse demasiado del contenido del mensaje. Las vías de llegada pueden ser varias, SEO, SEM, e-mail marketing, coregistros, etc., y todas ellas deben ser coherentemente trabajadas.

 

Focalizar el esfuerzo en aumentar la cantidad de visitas es un buen planteamiento siempre que sepamos que todas las landing pages de nuestra acción publicitaria online están optimizadas y, que por tanto,  conseguiremos uno de los mejores ratios de conversión de nuestro sector. Si por el contrario somos conscientes de que nuestras landing pages no están adecuadamente preparadas, lo primero que tendremos que hacer, antes de intentar conseguir más visitas, es mejorar nuestra conversión.

Imaginemos que creamos una campaña de captación de leads y resulta que cada día consigo 10.000 visitas. La tasa de conversión de visita a lead es del 3 %, lo que significa que cada día obtendré 300 leads. Siguiendo esta línea, si quiero conseguir 600 leads al día, la opción más sencilla es lograr doblar el número de visitas. Así, si tengo 20.000 visitas y mantengo el 3 % de conversión, tendré 600 leads. De este modo doblaré el número de leads y, por tanto, de ventas. Pero de este modo, estamos de nuevo anteponiendo la cantidad a la calidad.

Algo que ocurre muchas veces es que para conseguir estas nuevas 10.000 visitas tenemos que hacer campañas menos segmentadas y, por tanto, con usuarios a priori menos interesados en nuestro producto. Y aquí es donde corremos el riesgo de que estas visitas no reviertan en ventas reales del producto. La consecuencia de esta situación, probablemente sea que nuestros costes por registro suban. Pongamos un ejemplo, realizamos un campaña publicitaria con el objetivo de vender cursos de marketing online. Si el contenido de nuestro mensaje es poco específico, o sea, con un bajo nivel segmentación como podría ser “cursos de marketing”, obtendremos sin duda más visitas ya que es probable que exista mucha gente que desea aprender marketing. Pero seguramente conseguiremos menos ventas reales ya que de todos los usuarios que quieren aprender marketing no todos pretenden especializarse en Internet. Por tanto, el coste de los registros subirán.

Desde mi punto de vista, la opción inteligente es trabajar en dos direcciones. Se trata de aumentar el número de visitas, manteniendo la calidad de las mismas, pero a la vez mejorar todo el proceso de conversión o persuasión. Para ello es de vital importancia trabajar el contenido de los banners, de los anuncios de texto o de los mensajes en social media y, a la vez, relacionarlos adecuadamente con las landing pages a las que enviamos al usuario.

Así, si enviamos 15.000 visitas, es decir 5.000 más, pero en lugar de tener un 3 % de conversión a lead obtenemos un 4 % de conversión, tendremos los 600 leads que queríamos y de calidad.

En conclusión, cuando queramos generar más ventas online o leads, tendremos que trabajar en estas dos direcciones. Y si tenemos que elegir un orden, es recomendable que sea el siguiente: en primer lugar mejorar la conversión del proceso de compra o de registro y en segundo, aumentar y mejorar la calidad de las visitas que recibimos.

Fuente: Por David Tomás,Director de Cyberclick


 
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